La solidaridad de la Fundación San Rosendo se hace más necesaria en las Residencias para ancianos asistidos, que por diferentes motivos han perdido su movilidad.
La adaptación del centro a estas personas se hace necesario para ir recuperándolos y rehabilitando su deterioro dentro de las posibilidades reales, intentando sobre todo que su incapacidad no se incremente.
Su cuidado y arreglo diario tiende a que la sociedad inserte a este colectivo con visitas periódicas de la familia, para compartir vivencias; haciendo que los días sean más agradables a través de grupos de jóvenes que compartan su tiempo a con actuaciones literarias, folklóricas, teatrales, musicales, etc., y para que también ellos se conciencien de que tienen una misión social de la que todos somos responsables.
Es fundamental el cariño de las personas que les rodean, para facilitarles pasar los días en las mejores condiciones posibles y con gran alegría. |